Vistas de página 178 

Según asegura la exmandataria de facto boliviana, la audiencia con la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos tendría como fin denunciar que se encuentra detenida «por una decisión política» del actual Gobierno del MAS en su país.

Este miércoles, la expresidenta del régimen de facto establecido en Bolivia en noviembre del 2019, Jeanine Áñez, dió a conocer en su cuenta de Twiter haber enviado una carta el pasado martes a la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, para pedirle una audiencia que le permita denunciar que se encuentra detenida debido a «una decisión política» del actual Gobierno del MAS en su país.

«Solicito respetuosa y encarecidamente una audiencia para que mi hija, Carolina Ribera Añez, participe en representación mía, toda vez que a la fecha me encuentro privada de libertad en la ciudad de La Paz, por una decisión política del actual presidente de Estado, Luis Arce Catacora», destaca la misiva de la exmandataria. 

Según ella, dicha audiencia con Bachelet tiene como objetivo que su hija «pueda demostrar documentalmente los motivos por los cuales» considera que debe «ser liberada» de su encierro, para enfrentar en esa condición el proceso judicial que se lleva a cabo en su contra, sobre la base del respeto de sus derechos humanos, en su condición de mujer y exmandataria de Bolivia. 

Añez aseveró en su carta, que su vida «corre riesgo debido a problemas de salud». «Sigue latente el peligro de que sufra un accidente cerebrovascular o para cardiaco por el cuadro de hipertensión arterial que poseo», remarcó la expresidenta que encabezó el régimen ce facto en Bolivia trás el derrocamiento del gobierno izquierdista de Evo Morales a finales del 2019.

Además, la exsenadora de centro-derecha en Bolivia dice haber sufrido «una infección severa» en sus riñones, por efectos de la «precariedad de servicios e higiene de los recintos» del sistema penitenciario boliviano, argumentando que no cometió «ningún delito», por lo tanto, remarcó, «mi detención y múltiples causas judiciales se deben a una persecución política» del oficialismo representado por el MAS. 

«Señalan que supuestamente me ‘autoproclamé’ como presidenta del Estado Plurinacional de Bolivia y por ende se me acusa de ser autora de un supuesto ‘golpe de Estado’ en fecha 12 de noviembre de 2019 contra el señor Evo Morales, juzgándome en esa instancia por los delitos de terrorismo, sedición y conspiración, que al presente no han sido demostrados ya que no he cometido ningún delito, ni antes ni después de asumir mi mandato», enfatizó Áñez en su mensaje a Bachelet.

Jeanine Añez asegura que cumplió con su deber constitucional al asumir la jefatura del Estado, en su calidad de segunda vicepresidenta del Senado boliviano.

En reacción, el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Bolivia, diputado Juan José Jauregui por el Movimiento al Socialismo (MAS-IPSP), afirmó que la carta enviada por la expresidenta de facto Jeanine Añez a la alta comisionada de las Naciones Unidas para Derechos Humanos, Michelle Bachelet, está llena de “falsos argumentos» históricos y jurídicos que se constituyen en una ofensa al pueblo boliviano que resistió al golpe de Estado el 2019 encabezado por ella.

«Es una carta de la mentira y una carta ofensiva que pretender construir un escenario falso de una verdad que no sucedió, esa verdad es de los golpistas, porque la verdad de los bolivianos que hemos sido parte de la resistencia al golpe de Estado y la verdad de las familias que perdieron a sus seres querido en Sacaba y Senkata, es otra”, expreso el legislador masista.

Jauregui explicó a la prensa, que las valoraciones jurídicas que Añez establece en la misiva no se enmarcan en el artículo 169 de la Constitución Política del Estado que claramente señala el alcance de la sucesión constitucional. «La nota, en su contenido, falta a la verdad material de los acontecimientos que se dieron en la Asamblea Legislativa cuando se proclamó como presidente”, puntualizó.

Luego de su detención el pasado 13 de marzo, Jeanine Áñez fue imputada por los delitos de terrorismo, sedición y conspiración, por haber encabezado los hechos de noviembre de 2019, que terminaron con un golpe de Estado contra el expresidente Evo Morales y la imposición de un régimen de facto. La expresidenta se encuentra actualmente bajo prisión preventiva en la cárcel de Obrajes, en la ciudad de La Paz, en espera del juicio en su contra.  

67370cookie-checkAñez apela a Bachelet para que interceda por su inmediata liberación de la cárcel en Bolivia

Deja un comentario