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Su artículo #4 estipula el uso de la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el socialismo.

La Constitución de la República de Cuba, recién modificada y aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular en Cuba en el 2018, y refrendada por medio de referéndum popular en el 2019, es una adaptación de la Constitución socialista aprobada en 1976, bajo el gobierno de Fidel Castro, en medio del proceso de institucionalización de la revolución cubana.

A continuación exponemos algunos de sus aspectos fundamentales, expuestos en el preámbulo de la misma y sus principios fundamentales, radicados en su capítulo I.

Constitución de la República de Cuba

PREÁMBULO
NOSOTROS, EL PUEBLO DE CUBA,
inspirados en el heroísmo y patriotismo de
los que lucharon por una Patria libre, independiente, soberana, democrática, de justicia
social y solidaridad humana
, forjada en el sacrificio de nuestros antecesores;
por los aborígenes que se resistieron a la sumisión;
por los esclavos que se rebelaron contra sus
amos;
por los que despertaron la conciencia nacional y el ansia cubana de patria y libertad;
por los patriotas que a partir de 1868 iniciaron y participaron en nuestras luchas independentistas contra el colonialismo español,
y a los que en el último impulso de 1895 les
fuera frustrada la victoria al producirse la intervención y ocupación militar del imperialismo yanqui en 1898;
por los que lucharon durante más de cincuenta años contra el dominio imperialista, la
corrupción política, la falta de derechos y libertades populares, el desempleo, la explotación impuesta por capitalistas, terratenientes
y otros males sociales;
por los que promovieron, integraron y desarrollaron las primeras organizaciones de obreros,
campesinos y estudiantes; difundieron las ideas
socialistas y fundaron los primeros movimientos
revolucionarios, marxistas y leninistas
;
por los integrantes de la vanguardia de la
Generación del Centenario del natalicio de
Martí, que nutridos por su magisterio nos condujeron a la victoria revolucionaria popular de
enero de 1959;
por los que, con el sacrificio de sus vidas, defendieron la Revolución y contribuyeron a su
definitiva consolidación;
por los que masivamente cumplieron heroicas misiones internacionalistas;
por la resistencia épica y unidad de nuestro
pueblo;


GUIADOS
por lo más avanzado del pensamiento revolucionario, antiimperialista y marxista cubano, latinoamericano y universal, en particular
por el ideario y ejemplo de Martí y Fidel y las
ideas de emancipación social de Marx, Engels
y Lenin
;


APOYADOS
en el internacionalismo proletario, en la
amistad fraternal, la ayuda, la cooperación y
la solidaridad de los pueblos del mundo, especialmente los de América Latina y el Caribe;


DECIDIDOS
a llevar adelante la Revolución del Moncada, del Granma, de la Sierra, de la lucha
clandestina y de Girón, que sustentada en el
aporte y la unidad de las principales fuerzas
revolucionarias y del pueblo conquistó la plena independencia nacional, estableció el poder revolucionario, realizó las transformaciones democráticas e inició la construcción del
socialismo
;


CONVENCIDOS
de que Cuba no volverá jamás al capitalismo
como régimen sustentado en la explotación

CAPÍTULO I
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES


ARTÍCULO 1
. Cuba es un Estado socialista
de derecho y justicia social, democrático, independiente y soberano, organizado con todos y
para el bien de todos como república unitaria
e indivisible, fundada en el trabajo, la dignidad, el humanismo y la ética de sus ciudadanos para el disfrute de la libertad, la equidad,
la igualdad, la solidaridad, el bienestar y la
prosperidad individual y colectiva.


ARTÍCULO 2. El nombre del Estado cubano es República de Cuba, el idioma oficial es el
español y su capital es La Habana.
Los símbolos nacionales son la bandera de
la estrella solitaria, el Himno de Bayamo y el
escudo de la palma real.
La ley define las características que los identifican, su uso y conservación.


ARTÍCULO 3. En la República de Cuba la
soberanía reside intransferiblemente en el
pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. El pueblo la ejerce directamente o por
medio de las Asambleas del Poder Popular y
demás órganos del Estado que de ellas se derivan
, en la forma y según las normas fijadas por
la Constitución y las leyes.


ARTÍCULO 4. La defensa de la patria socialista es el más grande honor y el deber supremo de cada cubano.
La traición a la patria es el más grave de los
crímenes, quien la comete está sujeto a las más
severas sanciones.
El sistema socialista que refrenda esta Constitución, es irrevocable.
Los ciudadanos tienen el derecho de combatir
por todos los medios, incluyendo la lucha armada, cuando no fuera posible otro recurso, contra
cualquiera que intente derribar el orden político,
social y económico establecido por esta Constitución.


ARTÍCULO 5. El Partido Comunista de
Cuba, único, martiano, fidelista, marxista y
leninista, vanguardia organizada de la nación
cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo,
es la fuerza política dirigente superior de la sociedad y del Estado.
Organiza y orienta los esfuerzos comunes
en la construcción del socialismo y el avance
hacia la sociedad comunista.
Trabaja por preservar y fortalecer la unidad patriótica de los
cubanos y por desarrollar valores éticos, morales y cívicos.


ARTÍCULO 6. La Unión de Jóvenes Comunistas, organización de vanguardia de la juventud cubana, cuenta con el reconocimiento
y el estímulo del Estado, contribuye a la formación de las más jóvenes generaciones en los
principios revolucionarios y éticos de nuestra
sociedad, y promueve su participación en la
edificación del socialismo.


ARTÍCULO 7. La Constitución es la norma
jurídica suprema del Estado. Todos están obligados a cumplirla
. Las disposiciones y actos de
los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados, así como de las organizaciones, las entidades y los individuos se ajustan a lo que esta dispone.


ARTÍCULO 8. Lo prescrito en los tratados
internacionales en vigor para la República de
Cuba forma parte o se integra, según corresponda, al ordenamiento jurídico nacional. La
Constitución de la República de Cuba prima
sobre estos tratados internacionales.


ARTÍCULO 9. Cumplir estrictamente la legalidad socialista es una obligación de todos.
Los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados, además, velan por su respeto en la vida de toda la sociedad y actúan dentro
de los límites de sus respectivas competencias.


ARTÍCULO 10. Los órganos del Estado, sus
directivos, funcionarios y empleados están
obligados a respetar, atender y dar respuesta
al pueblo, mantener estrechos vínculos con
este y someterse a su control, en las formas establecidas en la Constitución y las leyes.


ARTÍCULO 11. El Estado ejerce soberanía y
jurisdicción
:
a) sobre todo el territorio nacional, integrado
por la Isla de Cuba, la Isla de la Juventud,
las demás islas y cayos adyacentes, las aguas
interiores y el mar territorial en la extensión
que fija la ley, el espacio aéreo que sobre estos se extiende y el espectro radioeléctrico;
b) sobre el medio ambiente y los recursos naturales del país;
c) sobre los recursos naturales, tanto vivos
como no vivos, del lecho y de las aguas suprayacentes a este, y el subsuelo del mar de
la zona económica exclusiva de la República, en la extensión que fija la ley, de conformidad con el Derecho Internacional, y
d) sobre la plataforma continental en la extensión que fija la ley y conforme al Derecho Internacional.
Asimismo, ejerce jurisdicción en la zona contigua en correspondencia con el Derecho Internacional.


ARTÍCULO 12. La República de Cuba repudia y considera ilegales y nulos los tratados,
concesiones o pactos acordados en condiciones de desigualdad o que desconocen o disminuyen su soberanía e integridad territorial.


ARTÍCULO 13. El Estado tiene como fines
esenciales los siguientes:

a) encauzar los esfuerzos de la nación en la
construcción del socialismo y fortalecer la
unidad nacional
;
b) mantener y defender la independencia, la
integridad y la soberanía de la patria
;
c) preservar la seguridad nacional;
d) garantizar la igualdad efectiva en el disfrute y ejercicio de los derechos, y en el cumplimiento de los deberes consagrados en la
Constitución y las leyes
;
e) promover un desarrollo sostenible que asegure la prosperidad individual y colectiva, y
obtener mayores niveles de equidad y justicia social, así como preservar y multiplicar
los logros alcanzados por la Revolución
;
f) garantizar la dignidad plena de las personas y su desarrollo integral;
g) afianzar la ideología y la ética inherentes a
nuestra sociedad socialista
;
h) proteger el patrimonio natural, histórico y
cultural de la nación, y
i) asegurar el desarrollo educacional, científico, técnico y cultural del país.


ARTÍCULO 14. El Estado reconoce y estimula a las organizaciones de masas y sociales,
que agrupan en su seno a distintos sectores de
la población, representan sus intereses específicos y los incorporan a las tareas de la edificación, consolidación y defensa de la sociedad
socialista.
La ley establece los principios generales en
que estas organizaciones se fundamentan y
reconoce el desempeño de las demás formas
asociativas.


ARTÍCULO 15. El Estado reconoce, respeta
y garantiza la libertad religiosa.

El Estado cubano es laico. En la República
de Cuba las instituciones religiosas y asociaciones fraternales están separadas del Estado y
todas tienen los mismos derechos y deberes
.
Las distintas creencias y religiones gozan de
igual consideración.

En el aspecto económico, el Título II de la Constitución cubana establece ciertas disposiciones que si bien reafirma la posición de la economía centralizada y planificada en la sociedad, destacando además el papel importante que juega el sector estatal en el devenir de la nación, la nueva Carta Magna dispone y regula el reconocieminto de otras formas de gestión de la economía, como lo es la propiedad privada de ciertos medios de producción.

TÍTULO II
FUNDAMENTOS ECONÓMICOS


ARTÍCULO 18. En la República de Cuba
rige un sistema de economía socialista basado en la propiedad de todo el pueblo sobre los
medios fundamentales de producción como la
forma de propiedad principal
, y la dirección
planificada de la economía, que tiene en cuenta, regula y controla el mercado en función de
los intereses de la sociedad.


ARTÍCULO 19. El Estado dirige, regula y
controla la actividad económica
conciliando los
intereses nacionales, territoriales, colectivos e
individuales en beneficio de la sociedad.
La planificación socialista constituye el
componente central del sistema de dirección
del desarrollo económico y social.
Su función
esencial es proyectar y conducir el desarrollo
estratégico, previendo los equilibrios pertinentes entre los recursos y las necesidades.


ARTÍCULO 20. Los trabajadores participan
en los procesos de planificación, regulación,
gestión y control de la economía.

La ley regula la participación de los colectivos laborales en la administración y gestión de
las entidades empresariales estatales y unidades presupuestadas.


ARTÍCULO 21. El Estado promueve el
avance de la ciencia, la tecnología y la innovación como elementos imprescindibles para
el desarrollo económico y social.

Igualmente implementa formas de organización, financiamiento y gestión de la actividad
científica; propicia la introducción sistemática
y acelerada de sus resultados en los procesos
productivos y de servicios, mediante el marco
institucional y regulatorio correspondiente.


ARTÍCULO 22. Se reconocen como formas
de propiedad
, las siguientes:
a) socialista de todo el pueblo: en la que el Estado
actúa en representación y beneficio de aquel
como propietario.

b) cooperativa: la sustentada en el trabajo colectivo de sus socios propietarios y en el ejercicio
efectivo de los principios del cooperativismo.

c) de las organizaciones políticas, de masas y
sociales
: la que ejercen estos sujetos sobre
los bienes destinados al cumplimiento de
sus fines.
d) privada: la que se ejerce sobre determinados
medios de producción por personas naturales
o jurídicas cubanas o extranjeras; con un papel complementario en la economía.

e) mixta: la formada por la combinación de dos o
más formas de propiedad.

f) de instituciones y formas asociativas: la que
ejercen estos sujetos sobre sus bienes para
el cumplimiento de fines de carácter no lucrativo.
g) personal: la que se ejerce sobre los bienes que,
sin constituir medios de producción, contribuyen a la satisfacción de las necesidades materiales y espirituales de su titular.

Todas las formas de propiedad sobre los medios de producción interactúan en similares condiciones; el Estado regula y controla el modo en
que contribuyen al desarrollo económico y social
.
La ley regula lo relativo al ejercicio y alcance
de las formas de propiedad.


ARTÍCULO 23. Son de propiedad socialista
de todo el pueblo: las tierras que no pertenecen a particulares o a cooperativas integradas
por estos, el subsuelo, los yacimientos minerales, las minas, los bosques, las aguas, las playas, las vías de comunicación y los recursos
naturales tanto vivos como no vivos dentro de
la zona económica exclusiva de la República
.
Estos bienes no pueden trasmitirse en propiedad a personas naturales o jurídicas y se rigen por los principios de inalienabilidad, imprescriptibilidad e inembargabilidad.
La trasmisión de otros derechos que no impliquen transferencia de propiedad sobre estos
bienes, se hará previa aprobación del Consejo de
Estado, conforme a lo previsto en la ley, siempre
que se destinen a los fines del desarrollo económico y social del país y no afecten los fundamentos políticos, económicos y sociales del Estado.


ARTÍCULO 24. La propiedad socialista de
todo el pueblo incluye otros bienes como las
infraestructuras de interés general, principales industrias e instalaciones económicas y sociales, así como otros de carácter estratégico
para el desarrollo económico y social del país.

Estos bienes son inembargables y pueden
trasmitirse en propiedad solo en casos excepcionales, siempre que se destinen a los fines
del desarrollo económico y social del país y
no afecten los fundamentos políticos, económicos y sociales del Estado, previa aprobación
del Consejo de Ministros.
En cuanto a la trasmisión de otros derechos
sobre estos bienes, así como a su gestión, se actuará conforme a lo previsto en la ley.
Las instituciones presupuestadas y las entidades empresariales estatales cuentan con otros
bienes de propiedad socialista de todo el pueblo,
sobre los cuales ejercen los derechos que le corresponden de conformidad con lo previsto en la ley.


ARTÍCULO 25. El Estado crea instituciones
presupuestadas para cumplir esencialmente
funciones estatales y sociales.

A partir de este punto, podemos comprender que si bien la actual Constitución cubana modifica conceptos y principios fundamentales expuestos por la aprobada en 1976, realmente en esencia es una continuidad de aquella elaborada originalemnte bajo específicas condiciones históricas, y que adaptada a los tiempos que corren, trata de sostener la construcción socialista por un sendero que responda a una interpretación adecuada de la realidad para a partir de ella transformarla, a fin de cuentas eso es lo que indica el marxismo.

A continuación proveemos en el siguiente enlace el texto completo de la Constitución de la República de Cuba a fin de llegar a un estudio más profundo.

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