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La instalación, representará el primer observatorio astronómico de Cuba, y contará con tecnología rusa para realizar una amplia variedad de observaciones hacia el espacio.

En declaraciones para el medio de prensa digital ruso Sputnik, Rudy Montero, director del Instituto de Geofísica y Astronomía (IGA) de Cuba, aseguró que Rusia llevará a cabo la instalación, en conjunto con profesionales cubanos, de un moderno telescopio de gran alcance que servirá para realizar una amplia variedad de observaciones hacia el espacio y fortalecer de igual manera el sistema de vigilancia de la Isla caribeña.

Montero indicó, que esta transferencia de tecnológia rusa en la materia forma parte del antecedente de otras herramientas que llegarán desde Rusia para llevar a cabo la recolección, el análisis y el uso de la información en tiempo real, así como el intercambio y enlace con otras estaciones en el área internacional.

«Ese primer observatorio astronómico es parte de la colaboración entre ambas naciones, con un telescopio de mayor alcance y precisión para el monitoreo de la llamada basura espacial, el clima y objetos cercanos a la atmósfera», destacó el especialista cubano.

A su vez, refirió el director del IGA cubano, que este telescopio totalmente automatizado contribuirá a un mejor desempeño de las observaciones posicionales, fotométricas y espectroscópicas de una amplia gama de objetos astronómicos desde Cuba.

«Somos los responsables del monitoreo, la vigilancia y la alerta en el país, y con el apoyo de Rusia perfeccionaremos los dispositivos para alcanzar más efectividad», acotó el experto, quién además señaló, los equipos que se espera lleguen pronto al país, permitirán prevenir riesgos de origen geológico como la caída de meteoritos u otros cuerpos, como rocas terrestres.

Por otra parte, Montero resaltó que la futura puesta en marcha de la instalación con la tecnología rusa, ayudará de forma importante en investigaciones sobre geología ambiental y las vinculadas con las rocas de carso, que ocupan, según datos oficiales, alrededor de 65% del área geográfica de Cuba, y cuya característica particular resulta ser su capacidad para disolverse en las aguas agresivas (negras o albañales).

«Su estudio es vital y, por ello, desde 2011 el IGA lo incorporó como línea de trabajo, encaminada al mapeo de los sitios con riesgos para futuras construcciones por la presencia de carso de manera superficial o subterránea, las cuales pueden incorporar cavernas peligrosas en la edificación de obras de más de tres plantas», enfatizó el geólogo cubano.

65530cookie-checkRusia instalará en Cuba un telescopio de gran alcance para fortalecer el sistema de vigilancia de la Isla

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